domingo, 19 de enero de 2014

¿ESTÁ PREPARADA LA SANIDAD PÚBLICA ESPAÑOLA PARA SOLUCIONAR UNA FASCITIS-FASCIOSIS PLANTAR?

        Tras 5 años arrastrándome por las distintas especialidades y médicos de la sanidad pública española estoy ahora en disposición de poder contestar a esa pregunta. Que sepáis que por supuesto que no me la han solucionado y que actualmente sigo sufriendo la dichosa lesión con unos dolores diarios terribles que me limitan por completo mi actividad norma,l y que si a lo largo de estos años he tenido alguna leve mejoría ha sido gracias a que me he gastado una fortuna en sanidad privada (en sanidad pública también me la gasto solo que ya se encargan de cobrármela sin preguntar directamente de mis impuestos). Todo esto empezó teniendo 23 años y a día de hoy tengo 28.

Todo empezó en el año 2008 cuando tras haber acudido a mi podólogo sin que me hubiera podido solucionar el dolor, acudí por primera vez a la que por entonces era mi médico de cabecera, le dije que me dolía el pie por la zona del talón y sin hacer ninguna pregunta ni exploración directamente me derivó al traumatólogo generalista con el que me dieron cita un par de meses después. Al acudir a su consulta me subió en una superficie de cristal para ver mi pisada y me exploró un poco los pies, me dijo que no me preocupará que me iba a dar una receta para unas plantillas en la ortopedia que yo quisiera y que ya con eso iban a desaparecer todos mis problemas. 

Me hice las plantillas en la ortopedia que estaba justo al lado del centro de salud, las recogí unos días después y las estuve usando pero me di cuenta que no solo no me quitaban el dolor del talón sino que me acentuaban el dolor en otras zonas del pie, así que decido dejar de usarlas e intentar solucionar el problema acudiendo a una clínica deportiva privada y a varios fisioterapeutas. 

Algo mejoró el dolor con estas visitas a la sanidad privada pero seguía ahí sin irse, ya en el año 2010 y viendo que la cosa se estaba complicando decido acudir de nuevo a mi médico de cabecera, que además era un médico distinto al que tenía en 2008. Voy a su consulta y le cuento el problema, intentando dárselas de McGiver me dice que me ponga una mezcla de dos cremas, Voltaren y Menaven, antes de acostarme y que me envuelva el pie en plástico. Me gasto el dinero en las cremas y parece que me alivian mucho, sobre todo me levanto de la cama sin tanto dolor, pero pasado un mes sigo sin estar bien y estaba ya harto de tanta crema. Vuelvo a la consulta del médico de cabecera y me manda otra crema, Capsicin. La compró y la pruebo durante un mes y más de lo mismo, ahí sigo con el dolor. Por tanto, vuelvo a acudir al médico de cabecera. Esta vez me dice que me deriva al traumátologo generalista.

A los dos meses, me dan la cita para este traumatólogo (por segunda vez voy a un traumatólogo generalista para el mismo motivo). Estamos ya en el año 2010 pero esta vez es otro distinto al que me vio en 2008. Voy a la consulta y me manda una radiografía que me hicieron en el momento pero no veía nada raro en el pie así que su única solución fue darme otra receta para otras plantillas. En esos momentos yo ya tenía varios pares, entre ellos unos que me habían costado 300€ de una clínica especializada en plantillas, por lo que le dije al médico que si esas plantillas no me lo habían solucionado no creía que unas hechas en una ortopedia pisando dos trozos de gomaespuma fueran a solucionarme el problema. Me responde insistiendo en que sí que la única solución es hacerme otras plantillas que me vayan bien. Salí muy desmotivado de esa consulta y ni siquiera usé la receta que me dio para plantillas, lo único que hice fue seguir acudiendo a médicos privados y dejándome una fortuna pero sin tener mucho éxito.

Como al cabo de los meses (estamos ya en el verano de 2011) todavía seguía con dolores terribles en el pie, decido volver al médico de cabecera a comentárselo. Me dice que esta vez va a derivarme directamente a la unidad del pie del servicio de traumatología de mi ciudad (no entiendo porque no lo hizo antes pero bueno). A los dos meses me avisan de la cita y voy a la supuesta unidad del pie con todas las esperanzas puestas, mi sorpresa viene cuando llego al lugar y la hora citadas y el médico que me atiende no es un traumatólogo sino una reumatóloga que sabía menos de fascitis plantar que yo, además de tener poca idea tenía muy malos modales y me quiso dar largas diciendo que ya no tenían nada más que hacerme para solucionar mi problema, me pareció esperpéntico y le insistí así que accedió a derivarme a un médico rehabilitador de uno de los hospitales de mi ciudad (no entiendo para qué pero bueno). 

A los dos meses  (año 2012) me dan cita para el rehabilitador y acudo a la cita donde tuve que esperar más de dos horas a pesar de llegar a mi hora, me llamó la atención que todas las personas que entraban en la consulta antes que yo tenían lesiones muy graves, estaban cojas, amputadas o con serios problemas de movilidad. Entro a la consulta le cuento la historia al rehabilitador y se queda un poco a cuadros pero yo me quedé más todavía cuando me dice "espérate unos meses y vuelves a ver si has mejorado". Obviamente no iba a mejorar porque ya llevaba casi 4 años con dolores horribles y ya había probado de todo (plantillas, fisio, epi, etc.). Pues nada me voy resignado y a los 3 meses me vuelven a dar cita para el mismo rehabilitador. Vuelvo a esperar 2 horas en la puerta y cuando entro le digo que estoy igual o peor, me dice que ya no sabe si esto va a tener solución y me manda una ecografía, me pareció denigrante porque ya me habían hecho más de 20 ecografías por lo privado y esta prueba poco iba a aportar para la solución del problema, pues es tan solo una prueba y no un tratamiento.

Al mes y medio  (estamos ya en febrero de 2013) veo que no me llaman para la ecografía así que decido llamar yo al departamento de radiología del hospital, tras pasarme con varias personas consigo hablar con el responsable de dar las citas de ecografías y le digo lo que pasaba, me dice que va a comprobarlo y que me llamará al día siguiente. Efectivamente al día siguiente me llama y me dice que no sabía que había pasado y que me da cita para la semana que viene. Voy me hacen la ecografía y me dicen que vuelva a pedir cita para el rehabilitador (encima la tengo que pedir yo). Llamo la pido y me la dan para dentro de 2 meses.

En abril de 2013 vuelvo al rehabilitador en el hospital público para que valore mi ecografía hecha 2 meses antes, entro en la consulta, ve mi historia nuevamente y la prueba ecográfica y me dice que esa prueba no aporta nada que ya no sabe que más mandarme. Ante mi insistencia solicita que me hagan una resonancia magnética y que ya me llamarán.

Me dan la cita para la resonancia a principios de mayo 2013, tras hacerme la resonancia vuelvo a pedir cita para el médico rehabilitador, y voy a su consulta en junio. Al ver la resonancia me dice que esta prueba tampoco aporta nada nuevo y que él no puede ofrecerme ninguna solución más que como mucho puede mandarme de vuelta a la reumatóloga de la que venía. Aquí es cuando esto clamó al cielo pero decido no montar el espectáculo e irme de su consulta tras haber tenido casi un año entretenido entre una prueba y otra y sin ofrecerme ninguna solución. 

Pido cita con la reumatóloga "simpática" y "competente" y me ve un mes después en julio de 2013, me dice que ella sigue sin poder hacer nada que lo único que puede hacer es derivarme a la unidad de pie, me quedé petrificado porque yo pensaba que todo este tiempo ya me estaban viendo especialistas de  la unidad el pie como en un principio me dijo el médico de cabecera. Pero resulta que no que lo único que me habían hecho es hacerme perder el tiempo. 

En octubre de 2013 voy a la famosa unidad del pie que resulta que no era más que la consulta de al lado de la reumatóloga. Allí me ve un traumatógo especialista en cirugía del pie y me dice que ya la única solución que me queda es cirugía pero que el no la ve viable para mi caso. Le digo que vale pero que entonces me dé otra solución porque no puedo seguir con ese dolor y lo que hizo fue solicitar una gammagrafia spec-tc (parecido a una resonancia pero con contraste). Al mes o así voy a que me hagan la prueba y un mes tras la prueba vuelvo a la consulta del mismo traumatólogo del pie, me dice que el sigue sin ver nada claro y que no ve viable la cirugía que lo único que puede hacer es derivarme a otro compañero suyo de la misma unidad. Esto fue el 24 de diciembre de 2013 y ahora mismo estoy a la espera de que me vea ese otro traumatólogo especialista del pie. 

Si os habéis leído hasta aquí ya sabréis la respuesta a la pregunta inicial. Deciros que todo este tiempo he tenido dolores horribles que han acabado con mi vida deportiva, social, familiar y laboral ya que me impiden estar de pie mas de 2 minutos, y no solo eso sino que por dilatar tanto la solución y por tener tanto tiempo prolongado dolor en el pie obligándome a un mal apoyo, me han aparecido dolores y contracturas en la espalda, cuello, hombro, rodilla, etc., por no hablar de mi salud mental que está para el arrastre, tengo depresión y ansiedad por no poder llevar una vida normal.

A principios de 2013 puse una reclamación-sugerencia en el servicio de atención al usuario en la que exponía todo lo que estaba pasando, lo mal que estaban llevando mi caso y mi estado tan pésimo de salud tanto físico como mental. A los 3 meses me responden con una carta a mi domicilio donde decían que lo sentían mucho y que lo pondrían en conocimiento del servicio de traumatología. Tras esa carta no he tenido ninguna noticia más. 


13 comentarios:

Epicteto dijo...

Lamento de verás tu situación y te entiendo perfectamente. Aunque no te conozco de nada me creo tu relato a pies juntillas y tengo que añadir que, como médico que soy, me da mucha vergüenza lo que cuentas , es lamentable.
Te falta encontrarte con el médico " brillante" que te diga que lo tuyo es un problema de " cabeza " y te mande al psiquiatra.
Mucho ánimo , de verdad!

Epicteto dijo...

Como veo que eres un fascioso pata negra, si no es mucha molestia me gustaría me mandarás una aproximación de los gastos que te han supuesto el tratamiento de tu fascitis para ilustrar una entrada de mi Blog. Muchas gracias

vercetty47 dijo...

Muchas gracias, me alegra ver que hay personas conscientes de las carencias de nuestro sistema sanitario, mi teoría es que hay que atender a un paciente en la primera visita, haciéndole todas las pruebas posibles y diagnósticando y tratando lo más rápido posible. Puede parecer mucho gasto pero pienso que en realidad es todo lo contrario, si se trata a tiempo una dolencia se puede evitar que ésta empeore y que aparezcan otras relacionadas.

Además un paciente sano y curado es una persona que puede trabajar, generando riqueza, contribuyendo a aumentar la recaudación pública y se evita tener que pagar pensiones, bajas, paro,etc.

Un saludo

vercetty47 dijo...

Aquí te expongo todo lo que llevo gastado:

-consulta estándar de podología 20€
-plantillas con medida en estático hechas por podólogo 100€
-estudio biomecánico y plantillas con medida en dinámico y estático hechas en clínica ergodinámica córdoba 240€ (cada revisión anual con modificación 70€, yo llevo 2)
- tratamiento de fisioterapia en clínica de rehabilitación deportiva con masaje, epi, infrarrojos y tens: primera consulta 90€, segunda y tercera consulta 60€ cada una, 3 bonos de 5 sesiones a 200€ cada uno. Total: 810€
- infiltración de homeopatía: 20€
- infiltración de corticoide: 20€
- compra de férula de estiramiento nocturna: 26€
- estudio biomecánico y plantillas hechas por otro podólogo: 230€
- visita a consulta de médico rehabilitador privado 70€
- visita a cirujano ortopédico especialista en pie: primera consulta 120€, segunda consulta 70€, 4 infiltraciones de anestesia+corticoide a 70€ cada una. total: 470€
- pruebas: telemetría miembros inferiores 50€, electromiografía 200€, radiografías 80€
-taloneras de goma 10€

No he incluido los gastos de fisioterapia para tratar contracturas de espalda provocadas por una mala pisada ni la gasolina en desplazamientos que en algunos casos han sido de 150km

El importe subirá esta semana porque voy a visitar a otro cirujano

Déjame el enlace a tu blog para echar un vistazo. Un saludo

Epicteto dijo...

http://elcorredorsolo.blogspot.com.es/. Un saludo

Anónimo dijo...

(1)
Me he leído tu historia al completo. De hecho, cuánto más leía, más me parecía mi propia historia. Debo decir, que eres la primera persona que encuentro que puede comprender por lo que yo misma estoy pasando. Gracias por compartirla.
Yo llevo más de 3 años con fascitis plantar. Y en estos 3 años, al igual que tu he hecho de todo, y ha habido cosas que incluso me han fastidiado más el pie de cómo estaba inicialmente. Te voy a contar de forma resumida mi experiencia.
Empecé por allá mayo del 2011 con un leve dolorcillo en el talón. Empecé a tomar antiinflamatorios para ver si se me pasaba, pero nada. Como por aquel tiempo hacía mucho deporte (salía a correr un par de días por semana y jugaba cada día uno o dos partidos de padel) pues pensé que tal vez estaba realizando un sobreesfuerzo y con descansar unos días sería suficiente. Así que paré durante dos semanas y nada, todo seguía igual. Al final del verano fui al médico de cabecera, que me dijo que me pusiera unas taloneras de silicona para amortiguar la pisada y me envió a hacerme unas radiografías. Pasado un tiempo, volví. Todo seguía igual, las taloneras no me habían servido para nada, y en las placas no aparecía ningún espolón que es lo que creía la doctora que tenía. Así que me envió al traumatólogo. Tras unos meses de espera, me llegó la visita. Me puso sobre un cristal y me dijo que la cosa estaba clara, que tengo los pies cavos y ese es el origen de todo. Unos pies con demasiado puente. Así que me envió a hacer unas plantillas a la ortopedia que quisiera (como tu, jajajja me parto porque es lo mismo). Fui y me tomaron el 'molde' del pie con una especie de gomaespuma que se chafaba al poner el pie. Total, que recogí mis plantillas al cabo de una semana y....el dolor se acentuó. Y lo peor es que no sólo el dolor en el talón, sinó que me creó un dolor nuevo en la zona del arco, que era mucho peor que el dolor del talón. Volví a la ortopedía como 5 veces, me rectificaron las plantillas y nada. Hasta que me cansé. No volví y dejé de ponérmelas. Pero lo peor es que el dolor que me crearon las plantillas ya no se me fue. Ni siquiera al dejar de usarlas. Así que ya te puedes imaginar mi desesperación. Volví al médico de cabecera y me derivó a una especialista que trataba la fascitis plantar mediante una técnica nueva. Así que fui y esto consistía en tomar una especie de gotas diluidas en un litro y medio de agua que tenías que irte bebiendo durante el día, una pomada que se ponía 3 veces diarias y unas infiltraciones (sin corticoides) guiadas por ecógrafo que las realizaba la doctora cada 2-3 semanas. Esto último fue muy muy doloroso. Realicé este tratamiento durante varios meses, llegando a realizar unas 4 o 5 (no lo recuerdo bien) infiltraciones. Pero no notaba ninguna mejoría. La doctora me decía que es que era un proceso lento. Pero la verdad es que yo no lo veía normal. Tanto tiempo y nada. Luego además, los plazos empezaron a alargarse, por los recortes de la seguridad social y ni siquiera se podían cumplir los plazos del tratamiento, ya que las infiltraciones debían ser cada 2-3 semanas y al final eran cada 5-6. Así que ya te puedes imaginar qué plan.

Anónimo dijo...

(2)
Llegados a este punto estaba bastante desesperada. Tenía mucho dolor pero no me impedía seguir con mi vida normal. Hacía de todo e incluso hacía deporte. Aunque cada vez que terminaba de hacer deporte, en cuanto se enfriaba el cuerpo, el dolor era altísimo, así que me ponía hielo unos minutos.
Pasó un tiempo, en el que fui repetidamente al fisio, hice estiramientos de sóleo, de gemelos, de la planta del pié, hielo, etc...donde todo siguió igual y donde no sabía a donde más acudir.
Entonces me hablaron de un doctor que había conseguido tratar la fascitis plantar de un jugador de baloncesto muy conocido. Así que hice averiguaciones y me fui a verlo. Este doctor me dijo que el tratamiento consistiría en una serie de 3 infiltraciones (estas de corticoides) y unas plantillas (con estas, ya van 2). Las infiltraciones serían, una en el tibial posterior, otra en el talón junto con reseteo del nervio y una tercera que no recuerdo el lugar exacto. Mientras se llevaban a cabo las infiltraciones (ya que iban espaciadas cada 3 semanas) me fui a hacerme las plantillas que me había indicado. Estas me las hicieron con otra técnica. Primero me hicieron un estudio de la pisada y después realizaban una foto en 3D a través de una malla en la que te hacían poner el pié. De ahí el modelo 3D iba al ordenador y sobre ese modelo se realizaban las correcciones oportunas y de ahí a fabricar. Bien, pues debo decir que tras la primera infiltración se me fue todo el dolor. No me dolía nada. Estuve hablándolo con mi familia, ya que mi idea era suspender el tratamiento. Yo pensaba, si se me ha ido todo el dolor, para qué seguir. Pero todos me decían que ese es el efecto que producen las infiltraciones y que después se pasa el efecto y que por lo tanto si no seguía con el tratamiento y lo interrumpía, después cuando volviera el dolor pues....ya no se sabría por donde seguir. En fin....pensé que era razonable. Así que continué, y ese fue el gran error. Nunca debería haber seguido. Ojalá no hubiera vuelto más. En ese instante empezó de nuevo el infierno. Recogí las nuevas plantillas, y nada, que en el pié donde tenía los problemas, pues más problemas. Los dolores volvieron con las plantillas, e incluso por zonas en las que no tenía dolor. Me las rectificaron un par de veces. Incluso me las volvieron a hacer, pero nada. Me seguían haciendo daño. Mientras tanto seguí con la segunda infiltración, y el reseteo del nervio. Sabe dios qué es lo que hizo este doctor, porque a partir de entonces tengo una especie de rampa que me circula por todo el arco plantar. Le insistí varias veces en lo que me estaba pasando, pero nada, decía que eso no era posible. Que no podía ser como consecuencia del reseteo del nervio. En fin.....Llegados a este punto, me dijo que necesitaba más información y que me hiciera una resonancia. Le expliqué lo que me estaba pasando con las plantillas y me dijo que las dejara de usar. Que a veces hay personas que no se adaptan a las plantillas. Volví con la resonancia y en ella no había nada. Todo normal. Así que me dijo que me hiciera un férula nocturna para estirar la fascia (similar a la tuya) y que la usara durante 10 días a ver qué tal. Lo hice pero nada cambió. Entonces, me dijo que a veces con tanto tiempo y tanto desgaste, las estructuras del pié se alteran y ese desposicionamiento hace que haya dolor. Así que me dijo que fuera a un osteópata que él me indicó. Debo decir que esta persona, es lo más desagradable y mal educado que me tirado a la cara. Desde luego, porque no tenía más remedio que ir, porque sino....

Anónimo dijo...

(3)
Fui 3 veces. Y nada, todo seguía igual. Y encima tenía que aguantar su mal carácter y soltarle 100 euros cada vez que iba. En fin...una locura. Volví otra vez a este médico a explicarle cómo me había ido y que todo seguía igual. Y en este punto, me dijo que él ya no sabía que más podía hacer. Y me dijo que fuera a visitar a otro médico, el cuál era un especialista muy bueno y exclusivamente de piés. Bien, en este punto yo ya no podía hacer vida normal. No podía hacer nada de lo que me gustaba. Como mucho podía salir a pasear y poco más.
Bueno, pues nada, fui a este nuevo médico. Le llevé todas las pruebas, todas las explicaciones, etc....
Me dijo que a parte de la fascitis, la cual era debido a los pies cavos y a que tengo los gemelos cortos, que tenía una hipertrofia en el tendón tibial posterior. Así que primero, unas plantillas para corregir la fuente del problema (ya vamos por 3) y unas sesiones de magnetoterapia. Bien, me hice las nuevas plantillas en el sitio que me indicó, y bueno....qué te voy a decir, más de lo mismo. Igual que las dos anteriores veces. Con la magnetoterapia mejoré un poco, pero muy poco. Y me indicó que si no se mejoraba nada de nada con todo esto pues que no quedaría otra cosa que cirujía, realizar un pequeño corte en la fascia. Bien, pues llegados a este punto estaba desesperada, no veía solución a mi problema, y bueno, la desesperación no es buena compañera. Lo siguiente que hice fue ir a un acupuntor que me habían recomendado que le había ido muy bien a un compañero. Así que pensé, bueno....qué daño me puede hacer ya? de perdidos al río pensé. Así que fui. Y eso fue de nuevo una muy mala decisión. No sé qué puñetas hizo este tio que desde entonces no solo me duele la planta del pie sinó que no podía ni hacer el gesto de andar. La zona del aquiles me estaba matando. Incluso al dormir, el dolor era insufrible. Pasaron las semanas y andaba coja. Estaba peor que nunca. Muchísimo dolor, lo poco que me desplazaba era cojeando. Ya te puedes imaginar.
Volví al doctor de nuevo, para decirle donde me dolía ahora también (pero sin decirle adonde había ido, porque me daba vergüenza). Él me dijo que todo era de lo mismo. Y que llegados a este punto, sólo quedaba un tratamiento a probar antes de la cirugía. Me quedé muy sorprendida, porque esto no me lo había dicho en la última visita. Y si me hubiera dicho esto, pues no hubiera ido al acupuntor que me destrozó. Pero bueno....

Anónimo dijo...

(4)
El último tratamiento que quedaba por probar eran las ondas de choque. Un total de 3-4 sesiones es lo que se suele hacer. Bueno, pues empecé la primera sesión. Y tengo que decir que es lo más doloroso que me han hecho jamás. Mientras te hacen el tratamiento, el dolor es extremo. Nunca he sentido tanto dolor, ni cuando me he roto algún hueso o algún ligamento,...nada es comparable. Pero bueno, pasada la primera sesión, al cabo de unos 4 días de repente, noté una mejoría espectacular en el talón. No me dolía casi nada! alucinante! eso si, el aquiles me mataba. Podía apoyar el pie sin dolor pero no doblarlo, es decir, no hacer el gesto de andar. Pensé, ai dios mío! si no hubiera ido a ese desgraciado de las agujas, a lo mejor, ahora mi sufrimiento hubiera acabado. Sin embargo, pasada una semana, el dolor del talón volvió. Pasado un tiempo, llegó la segunda sesión. Le conté cómo había ido la primera y dijo que eso era buena señal. Esta segunda sesión sin embargo, me la concentró más bien en el tendón de aquiles en vez de en el talón ya que le había dicho que me dolía mucho. Con esta segunda sesión, casi no noté ningún cambio. Eso si, el aquiles me dolía horrores. Me preocupé mucho, porque veía que me lo debían haber dañado. Así que decidí realizar una resonancia para ver qué estaba pasando.
Así que cuando volví para mi tercera sesión de ondas de choque, le enseñé primero la resonancia para que la pudiera evaluar. Y sorpresa, tenía un edema espectacular en la zona del aquiles. Por eso tengo esos terribles dolores en esa zona. El médico (como es lógico, pobre, no me gusta lo que he hecho) no entiende cómo puede haber pasado eso. Así que me dijo que no se podía continuar con el tratamiento habiendo edema en toda la zona. Que hay que interrumpirlo. Primero quitar el edema y que después ya continuaremos. Así que en este punto es en el que estoy ahora. Tengo que ir a hacer sesiones de magnetoterapia (esta vez por otro motivo distinto de la primera vez) para quitar el edema. Y cuando eso pase, volver a continuar con las ondas.
Este ha sido mi camino hasta ahora. Debo decir que después de todo lo que he hecho, estoy casi segura, que si hubiera hecho las ondas de choque desde el principio, ya estaría bien. Creo que es el tratamiento adecuado. Sin embargo, por no esperar un poco más....la fastidié....No sé si ahora, la cosa podrá ir bien. Veremos.
Mi vida actual es un asco. No puedo hacer nada. Me paso los fines de semana metida en casa nada más que viendo series. No puedo hacer nada de nada. Ni siquiera puedo realizar las tareas de casa. Se tiene que ocupar de todo mi pareja. Ya te puedes imaginar qué situación, sin poder ir a ningún sitio, sin poder hacer nada en casa, sin poder hacer nada de nada....igual que un mueble.

Un saludo

Epicteto dijo...

Gracias por compartir tu historia, por desgracia casi todas se parecen bastante.Me da vergüenza ajena ver algunos de los medicos que hay por ahí, el juramento hipocrático es claro:primum non nocere ( lo primero no hacer daño).
Esto está claro que una carrera de fondo, ánimo .
En breve comenzaré a publicar también cosas del tratamiento. Un saludo

vercetty47 dijo...

Sin comentarios, otro ejemplo más del nivel que tienen los médicos, fisioterapeutas, osteópatas y similares en este país y ya no digamos de la ética. Que trabajo les costará decir que no saben tratar un problema en vez de tenernos de un sitio para otro gastando dinero y tiempo.

Solo te puedo decir que a pesar del calvario que llevas pasado y de mil cosas que has probado, te queda alguna que otra, yo si fuera tú no dudaría en darme EPI, pero buscando a un buen fisioterapeuta que esté muy puesto en esta técnica y que use ecógrafo, Ya si eso no te funciona, que sería raro, te queda la cirugía, pero olvídate de la cirugía de fasciotomía, esa hay que dejarla para al última opción ya que tiene sus riesgos, la primera cirugía que hay que probar es con la técnica de topaz, que no tiene riesgos prácticamente y tiene un porcentaje alto de éxito.

Te agradezco que nos cuentes tu historia, me reconforta mucho saber que no soy el único que está igual. Yo llevo 5 años ya y desde el tercer año prácticamente no he salido de casa, salvo para ir a trabajar y alguna que otra obligación, en casa me tienen que hacer la comida y todo porque estar de pie es un sufrimiento. Lo peor para mí no es el dolor físico sino la ansiedad que me genera cuando me doy cuenta que he perdido los mejores años de mi juventud, y de la situación en la que estoy actualmente, solo de pensar que puedo estar el resto de mi vida así.

Aun así siempre hay que tener un mínimo de esperanza y seguir perseverando, quien sabe si de aquí a poco no damos con la tecla y se nos soluciona esto. Espero que sigas atenta al blog y nos cuentes tu evolución y si te curas no te olvides de nosotros, vuelve para contarnos como ha sido. A lo largo de este año voy a seguir publicando cosas muy interesantes que he probado y de las que no quiero desvelar nada todavía. Un saludo

todosobrelafascitisplantar@gmail.com

Anónimo dijo...

Buenas, creo que mi historia se publicará en breve, ya que he dado la autorización. Llevo 3 años sufriendo estoy y he tenido que empezar a visitar al psicólogo porque me está limitando en exceso mi vida. Mucho ánimo a todos. Espero poder escribiros cuando salga de este suplicio.

yimianders dijo...

Vaya, siento lo que te ocurre. Si te sirve de consuelo, mi caso es algo parecido al tuyo y han pasado 15 años de lo mio.
Te resumo: Teniendo ciatica debido a un traumatismo en un trabajo, me llevaron de la mutua a la sanidad pública de un sitio a otro durante 2 años. Al final, les envié a tomar por saco, pues estaba claro que a mi edad, en aquel entonces 23 años, no querían solucionarme nada. Y para colmo, efectivamente solo faltaba el médico que te dice que lo que tienes es psicológico. Pues sí, ahí estaba el tio que me dijo que era psicológico. Claro que tenía una ansiedad y depresion de cojones por aguantar el dolor y ver que mi vida deportiva y tambien laboral se estaba yendo a tomar por saco.
Así que hice deporte igual y pase del tema, que actualmente tengo muchas secuelas, pero puedo vivir.
Lo siguiente fue un esguince de tobillo e idem de lo mismo. Unas pastillitas a casa, pero a currar si que puedes ir, eeee!!. Cosa que trabajando me volví a rehacer el esguince 2 o 3 veces más. Igualmente te hablo de hace 15 años.
Hoy mismo vengo del médico y ya con 41 años. Ya no se si es un esguince o qué, pero el resultado de aquello es una calcificación perfectamente visible. Gracias a esto y lo otro he perdido mucho en mi vida en todos los niveles y gracias a que estos hijos de puta seguirian igual, no se lo que podría perder, puesto que ahora hay una calcificación, pero dentro de 10 años más, ya no se lo que habrá, sea artrosis, problemas de rodilla, tendón de aquiles y un sinfín de cosas más, dado el dolor y por ende la mal pisada.
En serio, la sanidad pública es una farsa. lo tuve muy claro hace 20 años y si de verdad quieres que te arreglen algo, cuando entres a la consulta de cualquier médico, no lo mires como alguien que te va a salvar, miralo como alguien que esta presionado por los de arriba y tratalo con firmeza sin titubeos pero con respeto. Nada de explicaciones, te duele y punto, solución yaaa.
La sanidad pública si te deja como estas, mejor para ellos, puesto que o tienes el pie colgando y vas en silla de ruedas, o les importa bien poco que Tu con la edad que tienes puedas hacer deporte, ir a pescar o salir un rato a caminar e incluso a trabajar.
No digo que los médicos no tengan ética, digo que el sistema solo funciona en casos extremos y palpables a primera vista, que supongo que hay casos excepcionales, pero por normal no es así.

Para terminar: Seas bienvenido a la cruda realidad de España. Ese tobillo, se te quedará bien o no, no se sabe ha ciencia cierta si te lo tratas en un hospital privado o similares, todo lo demás, es jugar a la loteria y en todo caso sin ni siquiera tener boletos.

Suerte y saludos.